lunes, 8 de julio de 2013

Reflexión 9 de Julio

SOY UN INSTRUMENTO
Humildemente le pedimos que nos liberase de nuestros defectos. 
DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 75 

El tema de la humildad es difícil. Humildad no es pensar en mí mismo menos de lo que debo; humildad es reconocer que yo hago bien ciertas cosas, es aceptar cortésmente un elogio. Dios puede hacer por mí sólo lo que puede hacer por medio de mí. La humildad es el resultado de saber que Dios es el que lo hace, no yo. A la luz de este conocimiento ¿cómo puedo sentirme orgulloso por mis logros? Yo soy un instrumento y cualquier trabajo que parezca estar haciendo es hecho por Dios a través de mí. Diariamente le pido a Dios que me libre de mis defectos, para que pueda con más libertad ocuparme de mis asuntos de A.A. de "amor y servicio".

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